El lente es mi voz. Y esto es lo que tengo que decir.

Detrás de cada imagen hay una historia invisible que merecía ser contada.

La fotografía de conciertos es, para mí, una forma de traducir el sonido en luz. Es estar en medio del caos —las luces que parpadean, la multitud que vibra, el artista que se entrega— y encontrar dentro de todo eso un instante suspendido que lo dice todo sin hacer ruido.

 

 

no fotografío músicos: fotografío energía.

 

 

Mi lenguaje tiene obturador y mirada.

Cuando quieras pasar del “lo tengo en mente” al “aquí está”… estoy al otro lado del correo.